Si te has decidido a colocar azulejos o pavimentos cerámicos en la reforma de tu hogar, lo primero que debes hacer es un replanteo generalizado del espacio a revestir en niveles, aplomado, comprobación de huecos y disposición de la trama de juntas. Para ello, tienes que comprobar todas las medidas involucradas en la posterior colocación del recubrimiento, incluso los huecos, entregas a carpintería, preinstalaciones o mobiliario fijo con el equipamiento adecuado. Ten cuenta las dimensiones que tienen las baldosas que vas a colocar y la junta de colocación entre ellas para realizar los cálculos, de este modo se reducen al mínimo posible el número de los cortes en las baldosas y se evita tener que recurrir a tiras estrechas y/o pequeñas puntas que afectan a la simetría y belleza del recubrimiento.
Toda la operación de colocación merece tanto esmero como la elección de la cerámica. Es recomendable contar con un colocador profesional.
