En esta tendencia toma fuerza la idea del “buen diseñoâ€, el cual recupera su auténtica vocación: mejorar la calidad de vida de las personas. Así, los objetos que conforman nuestro día a día deben ser impecables y sobretodo “útilesâ€, de forma que resuelvan nuestras necesidades, ya sean funcionales o emocionales.

Además se valora su perdurabilidad en el tiempo, de ahí la importancia de su calidad, cualidad que se logra mediante procesos de fabricación excelentes que en ocasiones incluyen procesos artesanales, y de su estética depurada y muy familiar que tiene como referente el diseño nórdico.

Los materiales cerámicos quedan reflejados en esta tendencia. Sus cualidades de durabilidad y resistencia junto a su gran calidad lo hacen apto para todo tipo de proyectos.

Imagen:
Rehabilitación Casa del Almirante
Estudio de Arquitectura Blasco Esparza

Mención de Honor
Categoría Interiorismo
Premios Cerámica de Arquitectura e Interiorismo 2010

Fuente:
OTH. Cuaderno de Tendencias del Hábitat 10/11.