Flores, damascos, dibujos geométricos o de inspiración oriental… todos los estampados que se te ocurran son posibles con cerámica. Te proponemos algunos consejos y tendencias para que aciertes con el cambio.

Motivos florales. Las flores resurgen con fuerza. Prueba con cerámica de flores sobre fondos de color: en mate para crear ambientes más informales; en brillo para los más lujosos y elegantes. Los estampados florales en colores pastel son ideales para ambientes suaves, mientras que las grandes flores blancas sobre un fondo oscuro potencian las sensaciones.

Damascos y brocados. Sólo tienes que elegir el diseño más acorde con tu personalidad. Puedes optar por motivos sencillos, preferiblemente en un solo color, para decorar toda la habitación. O por el contrario, si eliges un estampado más profuso, una buena idea es revestir sólo una de las paredes del espacio para que no quede recargado ¡verás que resultado más original!

A rayas. Para las estancias con decoración clásica, las piezas cerámicas de rayas son una excelente elección. Dependiendo de su orientación, pueden provocar diferentes sensaciones. Las líneas verticales favorecen la impresión de altura, por lo que son ideales para estancias de techos bajos. Las rayas horizontales, por el contrario, producen el efecto óptico de ensanchar las paredes, por lo que están especialmente indicadas para habitaciones pequeñas.

Dibujos geométricos. ¿Quieres romper la monotonía de una pared lisa? Decórala con motivos especiales, que consigan hacerla más personal. Si te decides por una decoración más contemporánea, lo ideal son los dibujos geométricos más sofisticados. Círculos o cuadrados proporcionarán una decoración más personal.

Print animal. Los más atrevidos pueden recubrir sus paredes con motivos que imitan la piel y las huellas de animales. Las últimas tendencias te llevan a conquistar la selva, haciendo de tu hogar un lugar único y personal.

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