Antes de decidirte por una de las múltiples opciones que ofrece la cerámica, debes tener en cuenta algunas cuestiones para que la decisión que tomes sea acorde con tus necesidades:

Estudia la luz. La cerámica contribuye a que la iluminación, natural o artificial, gane protagonismo. Los materiales cerámicos exploran las cualidades de la luz, ayudando a modificar la dimensión aparente de los espacios, potenciar su belleza y aportar sensación de confort.

– Juega con el efecto 3D. Un revestimiento cerámico con relieve es un ejemplo de cómo el volumen puede ser un elemento decisivo a la hora de generar sensaciones. Los efectos visuales que produce sustituyen la linealidad por el movimiento. No hay ambiente que se resista.

– Planifica la paleta cromática. El color influye decisivamente en la sensación que transmite una habitación, de modo que antes de optar por una combinación cromática, piensa en el ambiente que quieres crear. Las diferentes gamas de colores de los pavimentos y revestimientos cerámicos te ayudan a elegir.

– Contrasta con texturas. Las texturas evocan imágenes a través del tacto. Selecciona algunas texturas cerámicas (tejidos, metales, etc.) y trata de imaginar cómo se verían en las diferentes paredes y suelos. Prueba a introducir algunos azulejos con texturas en una superficie lisa, el efecto de contraste centrará el interés del espacio.

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