A lo largo de las anteriores entregas de los consejos de colocación, hemos ido exponiendo por orden cronológico las principales tareas necesarias para la ejecución de un recubrimiento cerámico.

Ahora que ya lo tenemos instalado y acabado, tendremos que tener en cuenta algunas indicaciones para su correcto acabado, limpieza y mantenimiento para que pueda perdurar en el tiempo con sus características técnicas y estéticas intactas.

1.Una vez concluida la tarea de rejuntado y tras su proceso de limpieza, es importante respetar el tiempo de puesta en servicio del recubrimiento.

2.Se debe proteger el recubrimiento frente al agua y humedad en las primeras fases de maduración y endurecimiento de los materiales de agarre y rejuntado. Especialmente en exteriores y con riesgo de helada.

3.También es conveniente tomar medidas para evitar posibles agresiones mecánicas o químicas producidas por los trabajos posteriores de otros oficios o instalaciones con el fin de proteger la superficie de daños puntuales.

4.Para la limpieza final de recubrimiento iremos retirando poco a poco los restos de cemento, materiales de sellado de juntas y cualquier otro residuo. Para esta tarea de limpieza se utilizarán detergentes desincrustantes ligeramente ácidos.

5.Los materiales cerámicos proporcionan un recubrimiento completamente funcional una vez superado el tiempo de maduración de los materiales y requiere muy poco mantenimiento.

6.Para la limpieza de manchas tendremos en cuenta factores como la porosidad, el color o el tipo de junta.

7.Después de instalado en recubrimiento no se utilizarán espátulas metálicas o estropajos abrasivos y tendremos especial cuidado con productos químicos especialmente concentrados si no conocemos la resistencia química de la baldosa.

Por último, recordarte que siempre que realices reformas en tu hogar, es recomendable contar con el asesoramiento de un colocador profesional.