Para poder llevar a cabo una correcta colocación de nuestros recubrimientos cerámicos, es necesario conocer las características de cada tipo de adhesivo para poder seleccionar el más apropiado en cada ocasión atendiendo al tipo y formato de la baldosa, características del soporte de colocación y las exigencias de uso.

La correcta preparación de los materiales de agarre es imprescindible para garantizar tanto el buen comportamiento en fresco como las prestaciones finales tras el endurecimiento.

Generalmente, seguiremos las siguientes recomendaciones en adhesivos cementosos:

1. Los requisitos y características de todos los tipos de adhesivos están normalizados y los fabricantes aportan en el envase las recomendaciones específicas que deben observarse para su preparación.
2. Es necesario contar con las herramientas adecuadas y con agua limpia.
3. La proporción agua/cemento está establecida por el fabricante en litros de agua por unidad de envase (por ejemplo, sacos de 25 Kg).
4. La mezcla se efectúa siempre vertiendo el contenido en polvo del envase sobre el agua ya depositada en el recipiente de mezcla.
5. Para la mezcla debe utilizarse un agitador mecánico con baja velocidad de giro, hasta obtener una pasta homogénea que no presente grumos ni oclusión de aire.
6. Tras la mezcla, en ningún caso debe añadirse agua durante la vida útil de la pasta.
7. Esperar el tiempo de maduración o reposo indicado por el fabricante antes de la aplicación del adhesivo. Transcurrido este tiempo es conveniente realizar un breve batido del adhesivo para terminar de homogeneizarlo.
8. Para determinados casos, se pueden utilizar adhesivos en dispersión que se sirven en forma de pasta, listos para ser utilizados.

Ten en cuenta que, siempre que realice reformas en tu hogar es recomendable contar con el asesoramiento de un colocador profesional.