Las baldosas cerámicas completan su oferta para adaptarse y personalizar cualquier lugar a través de las llamadas piezas especiales y complementarias. No sólo tienen una función decorativa –muchas se personalizan dando lugar a piezas únicas–, sino también práctica, y pueden significar la guinda del pastel a la hora de planear tu reforma. A continuación te damos las claves para que elijas estas piezas según tus necesidades.

Las piezas especiales de cerámica son aquellas que desempeñan una función concreta y resuelven alguna necesidad a la hora de recubrir una superficie. Son piezas especiales los rodapiés, pasamanos, peldaños de escalera o piezas para cubrir las esquinas. Lo más común es encontrar estas piezas en escaleras o piscinas, además de en los ángulos más complicados de cubrir. Hay casi 40 tipos diferentes, cada uno con un uso específico.

Por otro lado, las piezas complementarias o decorativas tienen un fin puramente estético. En este grupo se engloban los listelos, tiras, molduras, insertos, cenefas, etc. Provocan un resultado vistoso y dan el toque personal a los ambientes. Estas piezas pueden ir decoradas con motivos florales, geométricos, relieves e infinidad de diseños que harán de tus estancias un lugar más que original. Además estas piezas no pierden ninguna de las características intrínsecas de los productos cerámicos: mantienen la calidad, resistencia y durabilidad, aportando versatilidad y combinación con otros materiales.

Gracias a los diferentes procesos de fabricación, hoy en día se dispone de una enorme variedad de piezas de diferentes formas, tamaños y funcionalidades, no existiendo más limitación que la de tu propia imaginación. ¿Te atreves?

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