En esta tendencia el hábitat trata de ser un reflejo de la comunidad interconectada donde la frontera entre lo tangible y lo virtual está muy próxima. El diseño en esta línea trabaja la interfaz con el fin de obtener un “low tech” al alcance de todos. Se trata de imaginar el futuro para poder diseñarlo. Vemos como cada vez más el continente pierde protagonismo en pro del contenido, el producto más que nunca se convierte en un servicio, en un enlace con la información que nos reporta.

Los avances tecnológicos también se suceden en la industria de azulejos y revestimientos cerámicos. Algunos ejemplos en este campo son los pavimentos radiantes así como las baldosas extrafinas que favorecen la sostenibilidad. Incluso algunos azulejos van más allá, como las superficies activas, aquellas que incorporan alguna tecnología con actividad positiva con el entorno donde se ubican o la cerámica fotovoltaica, capaz de generar electricidad con energía solar y transformándose en un material decisivo para el ahorro energético.

Fuente: OTH Cuaderno de tendencias del hábitat 10/11