Continuamos con la serie de procesos de personalización de la cerámica que inauguramos recientemente. En este post vamos a explicaros la técnica del termo-conformado.

El termo-conformado es un proceso industrial que se practica en piezas acabadas y consiste en darles una determinada forma para conseguir una pieza especial. A través de la incorporación de maquinaria y tecnología durante la producción, se garantiza la estabilidad dimensional de las piezas, y se favorece de esta manera la utilización de juntas cada vez más pequeñas.

En este ciclo de fabricación, a las piezas se les practican unas ranuras en el reverso, se vuelven a meter en el horno y, al alcanzar determinada temperatura, se pueden doblar. En otras ocasiones, no se necesitan las ranuras, simplemente se colocan las piezas sobre un molde y adoptan la curvatura de este.

El objetivo de este proceso es fomentar nuevos usos de la cerámica. Una de las piezas realizadas con esta tecnología son los peldaños, lo que evita la utilización de varias unidades de cerámica para revestir una escalera. Otro elemento a destacar son los nuevos rodapiés realizados con termo-conformado, lo que permite reducir los ángulos entre el pavimento y el revestimiento, al tiempo que embellecen los encuentros de la pared con el suelo. Además, favorecen la limpieza de los suelos, al reducirse los huecos entre las superficies.

La principal ventaja del termo-conformado es que aporta gran originalidad a las piezas cerámicas. El uso de estos elementos en los proyectos es un valor añadido para el diseño de interiores y ambientes, tanto por su carácter estético como arquitectónico.